Lluvia

Cuando he salido del metro no caía nada… en unos instantes se ha puesto a chispear y a continuación a comenzado a llover con una fuerza que hacía mucho tiempo que no veía. La gente se paraba bajo cualquier balcón, toldo o portal, tratando de ocultarse, y mirándome raro.

Pero qué quieren que le haga, si me encanta la lluvia; caminar lentamente bajo ella, mirando ligeramente hacia el cielo, y sintiendo cada gota golpeando mi cara y mi pelo; notar como poco a poco mi ropa va humedeciéndose y calándose, mientras una sensación de relajación invade lentamente mi cuerpo, haciéndome sentir limpio, y haciéndome sentir libre. Y el olor que deja la lluvia, una humedad pura y cristalina, entrado en mi nariz y llegando hasta mis pulmones… la lluvia inundando y empalagando todos mi sentidos. Y además en ese momento la música también acompañaba, pues iba escuchando el “Under my skin” de Debod, una canción bastante tranquila, a juego con el ritmo de la lluvia, purificando mi alma, y purificando Madrid.

Cuando llegaba a mi casa, la lluvia amainaba un poco, sería que la naturaleza quería dejarme entrar en casa, y que no me quedase toda la tarde en la calle; pero bueno, mientras escribo esto, está volviendo a apretar… a ver si continúa así bastante tiempo, porque en otras partes de España no se, pero a nosotros esta lluvia ya nos iba haciendo falta, que hace unas semanas entramos en alerta 1 de sequía (el nivel más alto, según los telediarios).

Así que nada, que siga cayendo, que mañana quiero más…