Restaurante Bali

Ayer, después de ir al Museo Reina Sofía, tocó restaurante exótico, que hacía mucho que no íbamos a uno que no conociésemos, y la verdad es que éste nos resultó bastante atrayente.

Nombre: Bali. Género: Comida Indonesia. Dirección: San Bernardino, 6. 28015 MADRID, ESPAÑA. Accesibilidad: Metros de Plaza España (Líneas 3 y 10), Noviciado (Línea 2) y Ventura Rodríguez (Línea 3). Horario: Mediodías y noches. Tabaco: Está permitido fumar en el local. Calificación: Bueno. Precio: Medio-alto (20€ por cabeza). Calidad/precio: Bueno. Otros: Aceptan Ticket Restaurant.

El local en el que se encuentra este restaurante es algo pequeño, aunque el espacio está bien distribuido y entre unas mesas y otras hay un espacio más que suficiente para no andar molestándose unos a otros. La decoración está bastante bien, intentando dar un aire indonesio al restaurante (cosa normal, ya que es un restaurante indonesio), aunque no es nada llamativa. Uno de los puntos negativos, a mí parecer, es que en él está permitido fumar.

La carta es amplia, y tiene, a parte del nombre original de cada plato, su descripción tanto en castellano como en inglés, aunque curiosamente no siempre coinciden (por ejemplo en algunos platos en inglés pone que la salsa es de soja, y en castellano pone que es de cacahuete). El precio de los entrantes oscila entre los 6 y los 8€, el de los platos principales entre los 6 y los 12€ y los postres entre 3,5 y 5€.

La comida estaba realmente buena… para picar pedimos sate ayam (8€, 4 brochetas de pollo con salsa de cacahuete) y perkedel (6€, 6 bolitas de maíz o de patata y carne rebozadas y fritas) y como platos principales terong (6€, berenjenas con salsa de tomate) y ayam kecap (11€, pollo con salsa de soja). uno de los puntos buenos del restaurante es que antes de servir los platos ponen en la mesa una especie de rejilla metálica con varias lumbres, para a continuación poner estos encima, lo que consigue que se mantengan calientes durante toda la comida, cosa que es bastante de agradecer. De postres pedimos biko balinés (4€, pastelitos de arroz con azúcar moreno y salsa de coco y vainilla) y dulce indonesio (3,5€, crepes rellenos de coco frito y salsa de coco y vainilla), que estaban deliciosos y eran sorprendentes… ¡los crepes eran verdes!… si no los creéis, abajo pongo una foto de ellos.

De precio es algo carillo, ya que en total nos salió por unos 43€, aunque la verdad es que comimos hasta que ya no podíamos más (con lo que quizá podríamos haber pedido algún plato menos), a parte que a diario existe un menú especial que cuesta 9€ por cabeza, con lo cual la cosa saldría mucho más barata (aunque en este tipo de menús las raciones siempre son mucho más escuetas que en los platos normales).

Como conclusión… pues que el sitio está bastante bien, es tranquilo y la comida es bastante buena, aunque comiendo de platos normales el precio puede ser algo alto, pero para probar la comida indonesia merece la pena ir.

Y ahora una fotillo de los crepes verdes xD

Bali