Nagoya

Es curioso, pero cada vez tengo mono de sushi con más frecuencia, a lo mejor voy a ir teniendo que preocuparme, porque no puede ser bueno xDDD. Así que nada, para quitarme esta sensación de encima decidí probar un nuevo restaurante japonés.

Nagoya Nombre: Nagoya. Género: Comida japonesa. Dirección: C/ Clara del Rey 44. Madrid, España. Accesibilidad: Metros de Alfonso XIII y Prosperidad (Línea 4). Horario: Teléfono: 91 416 98 27. Página web: Nagoya. Tabaco: Areas separadas de fumadores y no fumadores (aunque no aisladas la una de la otra). Calificación: Regular. Precio: Caro (25€ por cabeza). Calidad/precio: Mala.

Este restaurante lo encontramos en un local bastante amplio y con una decoración oriental muy cuidada y con bastante estilo; con las paredes simulando ser de papel y madera, los camareros con uniformes que acompañan la decoración del local a la perfección y todo eso.

La carta es amplia y está dividida en múltiples categorías, a saber: entrantes, “empanadillas” (esto era la sección del dim-sum), sushi, carnes, pescados, bentos. A parte cuenta con entre 5 y 10 platos distintos para cada categoría, vamos, que cuenta con bastante variedad.

La relación calidad/precio del este restaurante la verdad es que no me pareció cosa del otro mundo. De entrantes pedimos unos rollitos de calamar, un sau mai, y para comer 2 sets medianos de sushi y un katsu-don (éramos 3 personas), de postre todos tomamos helado de judía roja.

Dos rollitos de calamar cuestan 4,55€ y si quieres uno adiccional te lo cobran a 2,3€; estos rollitos la verdad es que estaban muy ricos, pero a mi juicio eran muy pequeños. El sau-mai consta de 4 piezas y cuesta 4,95€; la verdad es que fue lo que más me gustó del restaurante. Los sets de sushi medianos, que cuestan 13,95€ llevaban 8 piezas de nigiri de pescados variados y 3 maki de salmón, pero a decir verdad es el peor sushi que he probado hasta el momento en un restaurante japonés (aunque estaba mejor que los de los buffet libres), tenía poco sabor, el arroz estaba algo reseco y ni siquiera lo servían con jengibre para aclarar el paladar entre una pieza y otra; afortunadamente siempre nos quedará el Kawara, en el que sirven el sushi más rico que he probado hasta el momento en Madrid. El Katsu-don está a 8,95€ y viene servido en un bol bastante majo, pero aunque la comida está decente, tampoco es nada del otro mundo; otra vez mucho mejor el del Kawara. Por último los helados de judía roja, que cuestan 3,95€ cada uno, van servidos de dos en dos bolas, lo cual está bastante bien, ya que normalmente tienen precios de ese estilo sirviendo tan sólo una bola; además el sabor era muy suave, estaba muy rico. Finalmente, sumándole las bebidas y el IVA (los precios anteriores no lo incluyen), comimos 3 personas por algo más de 70€… a mi gusto demasiado caro para la calidad de la comida.

Mi conclusión es que no es un restaurante que valga demasiado la pena, ya que aunque visualmente está muy bien, la comida y el precio echan bastante para atrás. Hay otras opciones mejores para comer comida japonesa en Madrid.

Japanese restaurants in Madrid: