Oporto: Primeras Impresiones

Pues nada, vuelta a poner manos a la obra… y que mejor forma de empezar que poniendo las impresiones que me ha causado Oporto en estos 5 días.

Lo primero que me ha chocado, ha sido lo pequeña que es; apenas se pueden apreciar edificios altos, y la extensión de la ciudad no es demasiado grande, de hecho al verla lo primero que me vino a la mente fue Toledo, salvado, por supuesto, el hecho de que la ciudad portuguesa tiene entre 3 y 4 veces más población que la española.

Oporto de noche

La mayoría de edificios aparentan tener bastantes años y se encuentran mal conservados, sobretodo en la zona de la orilla del río, y exceptuando unos pocos, no hay demasiado que llame la atención en el aspecto arquitectónico (o al menos a mí hubo muy poca cosa que me llamase la atención).

También me sorprendió la radicalidad del clima, al menos en estas fechas, y es que en el lapso de apenas un par de horas podías pasar de encontrarte con un sol radiante y un cielo totalmente despejado a sufrir lluvias que ya nos gustaría ver en muchas regiones de España, siendo prácticamente torrenciales.

Por otra parte, uno de los elementos más negativos que he encontrado, ha sido el pésimo estado de las calles, pudiendo ver prácticamente a partes iguales calles asfaltadas de forma normal, y otras directamente empedradas, incluso en la zona de paso para los coches. Esto, unido a lo mal que conducen la mayoría de habitantes de la ciudad y a los constantes atascos en hora punta convierten el transporte en coche en algo a ignorar

Metro de Oporto

Pero siempre hay puntos positivos, como en todo, y es que Oporto es una ciudad barata, de hecho es muy barata, sobretodo estando acostumbrado a la vida en Madrid, donde prácticamente toda actividad de ocio es una puñalada a la cartera. Aquí sin embargo no, puedes hacer prácticamente cualquier cosa sin tener que preocuparte de la posibilidad de salirse del presupuesto.

Además, la gente en general es bastante simpática y abierta a cooperar con los extrangeros, lo cual siempre viene bien, porque nunca sabes cuando vas a necesitar ayuda… ni cómo encontrarla en caso de necesitarla.

A parte, dos recomendaciones… la primera es que probéis las Francesinhas si podéis, y la segunda es que veais anochecer a la orilla del río… simplemente impresionante ^^.

Anochecer en Oporto

En general, la ciudad ni me ha encantado ni me ha disgustado, sino que se mantiene en un punto entre la indiferencia y la opinión neutral. Si volviese, seguramente sería para visitar a la gente a la que fui a ver, pero no creo que fuese por la ciudad en sí misma.